jueves, 31 de enero de 2013

Comer alimentos fritos se relaciona con el cáncer de próstata

Comer al menos una vez en semana patatas fritas, pollo o pescado rebozados y otros alimentos fritos en aceite abundante se asocia con un mayor riesgo de cáncer de próstata, además de que predispone a una evolución más agresiva de esta enfermedad, según acaban de demostrar investigadores del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson de EE UU. Concretamente, en hombres el riesgo de padecer este tipo de tumores aumenta entre un 30 y un 37% si consumen alimentos fritos una vez por semana frente a si lo hacen solamente una vez al mes, según muestran sus trabajos con 3.000 varones con edades comprendidas entre 35 y 74 años.

Fuente 11870.com
Los investigadores sospechan que cuando el aceite se calienta a las temperaturas elevadas necesarias para freír los alimentos, se forman compuestos potencialmente carcinógenos como la acrilamida, muy abundante en comidas ricas en carbohidratos como las patatas fritas, o las aminas heterocícilicas que aparecen cuando la carne se cocina a altas temperaturas. También se forman en el aceite hirviendo aldehídos y acroleínas. Estos compuestos tóxicos aumentan todavía más si se reutiliza el aceite o si el tiempo de fritura se prolonga. El aceite de oliva virgen y el de girasol refinado aguantan mejor las altas temperaturas que los aceites de mejor calidad como el virgen extra, el de girasol sin refinar, o los de primera presión en frío. ¿Significa esto que debemos consumir aceites refinados? No, lo que debemos hacer es no freír ;-) y utilizar el aceite para aliñar o cocinar pero sin frituras. Si freimos nunca dejar que el aceite se queme, nunca debe humear. Si humea ya hemos alcanzado el punto en el que se crean sustancias tóxicas.

A esto se suma que los alimentos cocinados a altas temperaturas, especialmente los fritos, contienen grandes cantidades de los llamados productos finales de glicación avanzada (AGE, por sus siglas en inglés), que han sido asociados con la inflamación crónica y el estrés oxidativo. Por ejemplo, si freímos pollo durante 20 minutos su contenido de AGEs es 9 veces superior a si lo cocinamos en la olla durante una hora.

Los alimentos fritos con aceite abundante han sido asociados previamente con otros tipos de canceres, en concreto de mama, de pulmón, de páncreas, de cuello y de esófago.

Fuente:
Stott-Miller MNeuhouser MLStanford JL. Consumption of deep-fried foods and risk of prostate cancer. Prostate. 2013 Jan 17. doi: 10.1002/pros.22643.