jueves, 6 de noviembre de 2014

Soja y cáncer de mama. Una revisión de la evidencia

Hay mucha incertidumbre alrededor de la soja y el cáncer de mama. Intentemos poner un poco de luz

La soja es ampliamente usada en occidente ya sea en dietas vegetarianas como sustituto de la carne, o en cualquier tipo de dieta en forma de leche, nata, yogures, hamburguesas o en la dieta occidental en su forma fermentada como salsa de soja, miso o tempeh. También se usa como aditivo en muchos productos.
En prensa podemos encontrar mucha información en ocasiones contradictoria sobre soja y cáncer de mama.


Aquí hay algunas preguntas básicas:

¿Puede la soja aumentar el riesgo de padecer cáncer de mama?

Para el riesgo de cáncer de mama entre las mujeres sanas, los estudios muestran que el consumo de una cantidad moderada de alimentos de soja no aumenta el riesgo de este tipo de cáncer o cualquier otro tipo de cáncer. Algunas investigaciones indican que puede ofrecer una protección modesta contra el cáncer de mama, pero estos efectos protectores provienen principalmente del consumo de soja durante la infancia y la adolescencia, sobre todo en forma de soja fermentada.

Soy una sobreviviente de cáncer de mama, ¿es seguro la soja para mí?

La investigación muestra que para los sobrevivientes de cáncer de mama, el consumo de cantidades moderadas de alimentos de soja no aumenta el riesgo de  recidiva o muerte prematura.


 ¿Qué es una cantidad moderada de soja?

Una cantidad moderada de soja es de uno a dos raciones diarias estándar de los alimentos de soja enteros, como el tofu, leche de soja y frijoles de soya. Los estudios han demostrado hasta tres porciones de alimentos de soya al día no se asoció con un mayor riesgo de cáncer de mama.

¿Durante el tratamiento puedo tomar soja?

No se recomienda el consumo de soja durante el tratamiento de quimioterapia con taxones y posteriormente con tamoxifeno por una posible interacción entre estos tratamientos y la soja.

¿Por qué se dice que la soja puede aumentar el riesgo de cáncer de mama?

La soja contiene compuestos llamados isoflavonas, que se clasifican como estrógenos de la planta. Los altos niveles de estrógeno en humanos se relacionan con un mayor riesgo de cáncer de mama. Los primeros estudios con animales vieron que altas cantidades de dos isoflavonas, genisteína y daidzeína, promovian el crecimiento del cáncer de mama. Los científicos saben ahora que los roedores y la mayoría de los otros animales de laboratorio metabolizar las isoflavonas de soja de manera diferente a los seres humanos. Y el consumo de soja no conduce a un aumento de los niveles de estrógenos en los humanos al contrario de lo que ocurre en los roedores

Lo que si se ha relacionado es el consumo de soja en forma de suplementos con un incremento en el riesgo de padecer cáncer de mama. Parece que el consumo moderado de soja es seguro pero no el alto consumo.

¿Qué cantidad de soja al día se considera segura?

1 o 2 raciones, lo que equivale a 25mg de isoflavonas y 7 g de proteína
1 ración es el equivalente a

½ taza de tofu
½ taza tempeh
½ taza edamame
½ soja cocida
1 vaso leche de soja
1 yogurt de soja
1 cucharada miso


Si hay tanta controversia, ¿debo o no tomar soja?

 Los alimentos derivados de la soja pueden ser una buena forma de obtener proteína de origen vegetal y calcio, además de fitoestógenos,  fibra, potasio, magnesio, cobre y manganeso.
Yo os recomiendo tomar soja en su forma fermentada para añadir probióticos en vuestra alimentación en vez de tomar productos artificiales derivados de la soja como la leche o el yogur y lo haría 2, 3 veces por semana.