jueves, 28 de mayo de 2015

¿Qué pasa cuando comes "eco"? ¡Qué se reduce el nivel de tóxicos en tu cuerpo!

Los cultivos no ecológicos nos están envenenando poco a poco.  Cada vez tenemos más restos de pesticidas, plásticos, dioxinas, PCBs... en nuestra grasa, en nuestras placentas y en nuestra sangre. Cada vez estamos más contaminados y más enfermos. Cada vez más cáncer, obesidad, diabetes, alternaciones endocrinas, malformaciones genitales, problemas de fertilidad.... Muchas de estas enfermedades están relacionados con la cantidad de tóxicos a los que nos exponemos a través de la comida que ingerimos.

Por eso hoy quiero que veáis en un experimento real que nos demuestra como de contaminados estamos, ya seamos adultos o bebés.
Una investigación realizada por el Swedish Environmental Research Institute IVL con una familia sueca, una pareja y sus  tres niños  pequeños, ha demostrado la intensa acumulación de insecticidas, fungicidas y fertilizantes presentes en su organismo mientras llevan a cabo  una alimentación convencional y cómo estos desaparecen (en el caso del bebé de la casa) o se reducen de forma muy importante cuando se cambia a una alimentación ecológica. Y todo ocurre en el plazo de dos semanas.


En este país aún hay quién cree que los productos químicos que se utilizan en agricultura y ganadería no afectan a nuestra salud y nos incitan a comer sin miedo todo lo que se vende en las estanterias de nuestros supermercados. Algunos "científicos" incluso ridiculizan a quienes defiende y/o consumen "eco", alegando que como son cantidades pequeñas de tóxicos y están autorizadas por el gobierno y la EFSA no pasa nada. Olvidan el efecto cóctel y que un poco de muchas cosas es realmente un veneno que poco a poco nos enferma y nos mata.

Este vídeo nos demuestra que sí que estamos contaminados y mucho, pero que el nivel de tóxicos en orina se puede cambiar de forma rápida, aunque también os advierto que los tóxicos acumulados en la grasa no desaparecen tan rápido. 





Y para los que querais saber más sobre tóxicos y como influyen en nuestra salud os recomiendo ver esta genial conferencia del Dr Nicolás Olea.


Tabulé por Cucharitadepalo

TABULÉ por Cucharitadepalo



INGREDIENTES (para 2 personas)

100 gr de couscous.
zumo de 1 limón.
1 tomate de ensalada.
1/3 parte de un pimiento rojo grande.
1 pimiento verde italiano o la tercera parte de uno verde grande.
1 cebolla pequeña.
sal, pimienta.
aceite de oliva.
Perejil y hojas de menta o hierbabuena.


PREPARACIÓN:

  • Poner agua a calentar, el mismo volumen que el del couscous, cuando esté caliente echarla sobre el couscous y añadirle el zumo de limón. Tapar el recipiente donde hemos puesto el couscous y reservar.
  • Trocear todas las verduras muy pequeñas y añadirlas al bol donde tenemos el couscous.
  • Salpimentar.
  • Remover todo bien y así de sencillo, a comer. Mi hermana me ha dicho que le gusta un poco templado, así que así lo haré....

miércoles, 27 de mayo de 2015

Tarta de manzana y praliné por Maite Dacal

Tarta de manzana y praliné

Una receta ideal para esos días en los que nos apetece un dulce, pero de los ricos y sanos. Desde Mis Recetas Anticáncer queremos celebrar el día del celiaco con esta receta libre de... gluten


Ingredientes

Un litro de zumo de manzana ecológico
5 manzanas
180 gr de polenta
300 gr de avellanas
Cacao raw
Dátiles
Una lata de leche de coco
Coco rallado


Elaboración

Ponemos a hervir 720 ml de zumo. Cuando hierva lo añadiremos a la polenta y lo removeremos sin parar durante un par de minutos al fuego. Pelamos y partimos las manzanas y le añadimos lo restante del zumo de manzana y cocinamos hasta obtener una compota. Una vez tengamos la compota, lo añadiremos a nuestra polenta. Removeremos bien para que se integre.
Por otra parte pondremos al fuego la leche de coco con cacao al gusto o también puede ser con harina de algarroba y disolvemos. 
Trituramos las avellanas y le añadimos dátiles al gusto, yo suelo poner 5. Una vez tengamos mezclados las avellanas trituradas con los dátiles, lo pondremos en el vaso de la batidora e iremos añadiendo poco a poco la leche hasta lograr una masa densa. Si quedara aun líquida podemos añadir manteca de coco o mas avellanas trituradas (depende de si queremos dar mas o menos sabor de avellana a la tarta).
Cogeremos un molde desmoldable y pondremos nuestra primera capa de praliné y extenderemos. Lo mismo haremos con la polenta de manzana que colocaremos encima.
Decoramos con coco rallado y a la nevera durante al menos dos horas.

Desmoldamos después del tiempo transcurrido y ¡¡¡listo!!! Está deliciosa.

Los mejores alimentos para cambiar la dieta y comenzar a incluir recetas "anticáncer"

Os dejo con una entrevista que me han hecho para la revista Argentina "Revista Nueva"



A Odile Fernández le diagnosticaron cáncer de ovarios con múltiples metástasis y una expectativa de vida corta. Ella decidió que quería vivir, pero sabía que para eso tenía que ser parte activa de su enfermedad. Entonces se puso a investigar y decidió diseñar una dieta y un estilo de vida anticáncer que la acompañarían durante la quimioterapia. A los pocos meses, para sorpresa de su oncólogo, el cáncer había desaparecido. Además, contra todo pronóstico, pudo quedar embarazada y el año pasado nació su segundo hijo. Consciente de lo que la alimentación y el estilo de vida pueden hacer para prevenir ésta y otras tantas enfermedades, creó un blog y publicó varios libros, donde explica todo lo que fue aprendiendo en sus investigaciones y también sus recetas anticáncer. Para sus médicos, lo suyo fue un milagro. “Pero un milagro muy trabajado”, asegura. 

–¿Podrías contarnos cómo fue tu experiencia? 
–Cuando me diagnosticaron cáncer, el mundo se me derrumbó. Tenía 32 años, y un niño de 3 años. Soy médica y sabía qué significaba tener un cáncer tan extendido. Sabía que mis expectativas de vida eran limitadas. Al principio lloré mucho. Sentí mucho miedo. Incertidumbre, pánico y desesperanza. Creí que iba a morir y que mi hijo iba a quedar huérfano. Ver a ese pequeñín que me necesitaba tanto fue mi motivación para sanarme. El tener una razón por la que aferrarte a la vida hace que nazca la esperanza y el deseo por sanar y vivir.

–¿Cuáles creés que fueron los factores que intervinieron en tu curación? 
–Cuando decidí que necesitaba sanarme, empecé a buscar información sobre la relación del cáncer con la alimentación, los estilos de vida y las emociones. Comencé mi tratamiento de quimio y empecé a diseñar un plan de sanación basado en mis investigaciones médicas. Apliqué esos conocimientos y día a día notaba cómo mejoraba. A mitad del tratamiento de quimio las pruebas confirmaron que ya no había restos de enfermedad. Creo que en la sanación intervinieron múltiples factores: la medicina alopática, la alimentación y el ejercicio, pero sobre todo la actitud.

–¿En qué basaste tu investigación? 
–Basé mi investigación en pubmed. Pubmed es un buscador de artículos de investigación biomédica ofrecido por la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. Mientras investigaba diseñé mi propio plan de sanación que fui aplicando junto con la quimioterapia.

–A medida que ibas investigando, ¿cuáles fueron los datos o las cifras que más te impactaron e impulsaron tu cambio? 
–El 33% de los cánceres se pueden prevenir, según la OMS, a través de la alimentación, y dos de cada tres cambiando la alimentación y el estilo de vida. Así que pensé que si estos cambios servían para la prevención, también podrían servir durante el tratamiento. Observé cómo hospitales pioneros en tratamiento del cáncer incorporaban la alimentación y la educación de las emociones en sus servicios para enfermos con cáncer. Pensé que intentando no perdía nada.

–¿Cuáles fueron los primeros hábitos que cambiaste en tu vida?
–Dejé la carne, el azúcar, los refinados y procesados, y empecé a comer más vegetales y fruta. Comencé a hacer ejercicio: caminar, yoga, chi kung (una terapia de origen chino basada en el control de la respiración). Empecé a meditar y practicar visualización creativa.

–¿Enseguida sentiste y notaste los efectos de este cambio? ¿O los beneficios son más a largo plazo?

–A los pocos días comencé a encontrarme mejor, desapareció el dolor. Sentía más energía y vitalidad, y notaba como las metástasis que eran palpables desaparecían. Obtuve resultados excelentes. Pero no puedo decir que la alimentación cure, ¡ojo!  En general, el cambio de alimentación es positivo para todo el mundo, sea cual fuere su enfermedad.

–A raíz de tu experiencia y de tu investigación, ¿qué papel dirías que juega la alimentación en el cáncer y otras enfermedades? ¿Cura, previene, acompaña?
–La alimentación nos puede ayudar a prevenir muchas enfermedades: diabetes, obesidad, patologías cardiovasculares, y es un complemento perfecto para el tratamiento de estas enfermedades.

–¿Y las emociones?
–Se ha comprobado que las emociones influyen en el origen y evolución de muchas enfermedades. Sentimientos negativos como la depresión, la ansiedad o el miedo nos predisponen a enfermar al deprimir nuestro sistema inmunitario. Por el contrario, sentimientos como la alegría, el amor y la felicidad nos conducen indefectiblemente hacia la salud y el bienestar.

–¿Cuál suele ser la opinión de los oncólogos ante la idea de que la alimentación y una mejor calidad de vida pueden ayudar al paciente? ¿Por qué no suelen aconsejar esta opción?
–Creo que todos los oncólogos saben que la alimentación influye en el origen del cáncer, pero algunos aún no creen que sea importante durante el tratamiento. Si la alimentación previene el cáncer y previene la recidiva o recaída, ¿cómo no va a influir durante la enfermedad? Creo que hay falta de formación e interés por parte de los médicos y las enfermeras.

–¿Cómo sería para vos una buena dieta anticáncer?
–Hay que alimentarse a base de productos vegetales variados: verduras, frutas, legumbres, semillas, frutos secos, cereales integrales. También tienen cabida el pescado y los huevos, pero se limita la carne. Es una alimentación preparada en casa con cocciones suaves: alimentos crudos, al vapor y hervidos a baja temperatura. 

–¿Y qué es lo primero que hay que eliminar?
–Los alimentos refinados y procesados; los aceites de semillas refinados; los fritos, las parrilladas y los ahumados; las carnes rojas y los embutidos. 

–¿Qué ingredientes nunca faltan en tu casa? ¿Cómo es tu menú habitual?
–Cúrcuma y verduras frescas. Desayuno con copos de avena, semillas y fruta. A mediodía, ensalada y vegetales con legumbres o cereales integrales. Por la noche, ensalada con palta y frutos secos.

–¿Qué fue lo que más te costó dejar?
–¡El queso!

–¿Con qué reemplazás el azúcar?
–Con stevia, sirope de agave o yacón, con miel o sirope de arce.

–Últimamente se ha hablado mucho de la leche de vaca...
–Se ha asociado el consumo de leche con el cáncer de próstata y ovario, por lo que recomiendo limitarla. Es mejor consumir yogur y como máximo un lácteo al día. Es mejor tomar leche de cabra que de vaca, porque sus proteínas son más digeribles.

–En su lugar, ¿a qué fuente de calcio deberíamos recurrir?
–No dudaría en elegir las almendras, los frutos secos, las algas, el sésamo.

–¿Deberíamos tomar más soja?
–No. La soja solo es saludable si no es transgénica y se consume fermentada –miso, salsa de soja–, pero  sin abusar; dos o tres veces por semana.

–En la Argentina se come mucha carne y mucho asado. ¿Cuál es tu opinión al respecto?
–El alto consumo de carne roja y embutidos se asocia a más cáncer, sobre todo de colon. Uruguay y la Argentina son los países de América del Sur que más cáncer padecen y el alto consumo de carne y embutidos preparados a la parrilla podrían ser los culpables.

–Otro eterno debate es el del microondas. ¿Es perjudicial o no?
–En el microondas no tenemos que calentar recipientes de plástico con comida. Mejor usar cristal o porcelana. Pero lo ideal es cocinar al fuego. 

–Cambiar un estilo de vida no es fácil… ¿Por dónde hay que empezar? 
–Hay que ir poco a poco; comenzar cambiando alimentos refinados por integrales, los aceites refinados por aceite de oliva virgen extra. Limitar las frituras y parrilladas y usar técnicas de cocción menos agresivas con los alimentos. ¡Tenemos que recuperar la cocina de nuestras abuelas! 


Algunas recetas que encontrareis en el libro Mis Recetas de Cocina Anticáncer



Arroz integral con verduras al estilo asiático

Ingredientes:
•1/2 pimiento verde, cortado en juliana
•1/2 pimiento rojo, cortado en juliana
•100 g de champiñones 
•50 g de hongos secos
•50 g de zanahoria cortada en juliana 
•250 g de arroz integral
•800 ml de agua. 
•2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
•1 diente de ajo
•1 trozo pequeño de jengibre (5 g)
•1 ramita de apio
•100 g de cebolla, cortada en juliana
•75 cm3 de salsa de soja tamari•1/2 cucharadita de cúrcuma
•1 pizca de pimentón y de pimienta
•100 g de brotes de soja

Preparación:
En una olla poner el agua a hervir y cocinar el arroz a fuego medio durante 30-35 minutos. Poner las verduras limpias y trozadas en la vaporera, taparla y colocarla sobre la olla donde se está cocinando el arroz. 
Cocinar por 8 minutos. Retirar y reservar. Colar el arroz. En una sartén calentar el aceite y agregar el ajo, el jengibre y el apio trozados. Sumar la cebolla. Saltear unos minutos a fuego lento. Añadir la salsa de soja, la cúrcuma, el pimentón y la pimienta. Saltear unos minutos más revolviendo bien. Añadir los brotes de soja y mezclar con la salsa. Cocinar 1 minuto. Mezclar la salsa con las verduras. En un bol colocar el arroz y presionar bien. Desmoldar sobre un plato. 
Añadir las verduras con la salsa. Decorar con unos germinados de soja verde.

Gazpacho 

Preparación:
Trozar y licuar bien 1 kg de tomates perita bien maduros, 1/2 pimiento verde tipo Italiano, 1/2 pepino, 
100 g de cebolla y 1 diente de ajo. (Conviene pelar el diente de ajo, cortarlo por la mitad a lo largo y quitar el centro, así no amarga ni se repite). Agregar 3 cdas. de aceite de oliva virgen, agua y vinagre de manzana. Rectificar la sal y el vinagre. Enfriar.

Fuente: Revista Nueva

La dieta africana ayuda en la prevención del cáncer del colon. La clave está en la flora intestinal

Las tasas de cáncer de colon son mucho más altas en los afroamericanos (65 casos cada 100.000 habitantes) que en los africanos de las zonas rurales de Sudáfrica (<5 100.000="" cada="" casos="" habitantes="" p="">
El cáncer de colon se asocia con una dieta rica en proteína animal y grasa y baja en fibra. Se ha demostrado que según sea la flora intestinal predominante en colon el riesgo de este cáncer varia y para demostrar como influye la alimentación en la microbiota intestinal y por ende en el cáncer de colon quiero contaros un estudio que acaba de publicarse en la prestigiosa revista Nature.

Un estudio puesto en marcha por la Universidad de Pittsburgh sugirió hacer intercambio de dieta a 40 voluntarios: 20 de ellos afroamericanos y otros 20 sudafricanos residentes en aldeas rurales. Los resultados del estudio, publicados en Nature Communications, demostraron que esta modificación en la alimentación alteró en ambos grupos las bacterias predominantes en el intestino, y sugieren que este efecto podría ayudar a reducir el riesgo de cáncer de colon. 

Durante las pruebas, los voluntarios sudafricanos consumieron la típica comida americana: una dieta a base de comidas rápidas, altas en grasas y con gran cantidad de queso y leche. Comieron mucho pollo frito, hamburguesas y patatas fritas. Tal y como hacen muchos afroamericanos

McDonald incitando a comer en sus restaurantes a los afroamericanos

Los afroamericanos, en cambio, comieron la dieta tradicional africana alta en fibra y baja en grasas, con abundantes frutas, vegetales, legumbres, maíz y muy poca carne.


Después del cambio, los investigadores realizaron colonoscopías a todos los voluntarios. 
Los afroamericanos que habían seguido la típica dieta africana tuvieron menos inflamación en el colon y aumentaron su producción de butirato, un ácido graso que podría proteger al organismo contra el cáncer de colon. En cambio los sudafricanos que hicieron la “dieta fast food” tuvieron mayor concentración de las bacterias que aumentan el riesgo de contraer cáncer. 
El estudio halló que la razón principal de los cambios en el riesgo de cáncer fue la forma en que las bacterias en el intestino –conocido como el microbioma– alteraron su metabolismo para adaptarse a la nueva dieta.
Este nuevo estudio viene a reforzar lo que siempre hablamos en este blog.... la alimentación es crucial en el desarrollo del cáncer. Por eso, no da igual lo que comas. Lo que comas influye y mucho en el desarrollo de la enfermedad.


O'Keefe SJ et al. Fat, fibre and cancer risk in African Americans and rural Africans. Nat Commun. 2015 Apr 28;6:6342. doi: 10.1038/ncomms7342.